La diseñadora quiteña Tatiana Cruz con su colección de joyas Novo Baroque reinterpreta y trae al presente esa gran creación artística y cultural que es el Barroco hispanoamericano. Cuya teatralidad absoluta buscó trascender la vida porque el mundo escenificado era más necesario que el real. Arte que apeló a todos los sentidos, donde el cuerpo humano debía ser el depositario y la representación mística de la divinidad, que posibilitó la evangelización y la difusión sacramental del cristianismo. Arte matriz de esa rica mixtura cultural y religiosa que fue el mestizaje, mundo en constante diálogo y contradicción, por tanto, vivo.
La diseñadora quiteña Tatiana Cruz con su colección de joyas Novo Baroque reinterpreta y trae al presente esa gran creación artística y cultural que es el Barroco hispanoamericano. Cuya teatralidad absoluta buscó trascender la vida porque el mundo escenificado era más necesario que el real. Arte que apeló a todos los sentidos, donde el cuerpo humano debía ser el depositario y la representación mística de la divinidad, que posibilitó la evangelización y la difusión sacramental del cristianismo. Arte matriz de esa rica mixtura cultural y religiosa que fue el mestizaje, mundo en constante diálogo y contradicción, por tanto, vivo.